El café es la fuente de empleo e ingresos para cerca de 2 millones en el campo. Del café viven 563.000 familias, en torno a él se genera cerca de 741.000 empleados directos y 1.4 millones de empleos indirectos de acuerdo a la información de la federación de cafeteros.

 

En los últimos años (2000-2012) la producción de café ha presentado una gran caída donde el año 2007 fue el pico más alto con 11.3 millones de sacos de café de 60 kilos.  Para caer a 7.7 millones de sacos de café en el año 2011.

 

Desde el punto de vista estatal y de la federación de cafeteros parte de la caída en la producción de café se debe al proceso de renovación de cafetales (viejos y de variedades susceptibles de la roya) que se viene adelantado en los últimos años lo cual ha permitido que entre 2007 y 2012 se hallan renovado unas 410.000 hectáreas.

 

 

 

De acuerdo al programa, Toma café de la Federación Nacional de Cafeteros entre 2010 y 2011 el consumo de tazas de café creció un 1.5% en el país.

 

De cada 100 kilos de café que se venden en el país 86 son tostados y molidos y solo 14 son instantáneos.

Las regiones Pacifica, Oriente y Cundinamarca son las que presentan mayor consumo de café tostado y molido en el país, por su parte Antioquia presenta una tendencia contraria, ya que 2 de cada 3 tazas que se consumen son de café instantáneo

 

Es claro que en los últimos años el café ha perdido peso en el PIB ya que de acuerdo a cifras de CRECE (Centro Regional de Estudios Cafeteros Y Empresariales) en 1975 el café representaba el 3.1% del PIB nacional, mientras que para el año 2009 su participación en el PIB fue de solo el 0.5%.

 

Al analizar el peso del café en el sector agrícola se observa que este representa el 17% del PIB agrícola y el 9% del Agropecuario. De igual forma con los 741.000 empleos directos que genera y el 1.4 millón de empleos indirectos la caficultura representa el 31% de los puestos de trabajos agrícolas.

 

Al revisar la composición de las 563.000 familias cafeteras se descubre que el 96% de ellas son propietarias de cultivos con tamaño promedio de 1.6 hectáreas, las cuales son las responsables del 69% de la producción nacional.

 

La zona cafetera es de 3.3 millones de hectáreas de las cuales se tienen sembradas 921.000 de ellas, en el año 2006 la zona cultivada era de 873.000 hectáreas la cual llegó a las 921.000 hectáreas en 2011. Huila y Nariño son las regiones del país que más han crecido en hectáreas dedicadas a la producción del café.

 

Pese a que en los últimos años la producción de café cayó de los 11 millones de sacos del 2007 a los 7.7 millones del 2011 los ingresos percibidos se incrementaron por las mejores cotizaciones internacionales, y es así como los ingresos por la cosecha del 2011 (7.7) llegaron a los $4.9 billones cifra superior en un 13% a los $4.3 billones del 2010 (8.9 millones de sacos).

 

Si comparamos los ingresos por la producción de café del 2011 de $4.9 billones contra los $3.4 billones del 2009 (7.8 millones de sacos) el incremento es del 45%. Parte de los mayores ingresos obtenidos con menores niveles de producción se deben a mayores cotizaciones de la libra de café en los mercados internacionales y al incremento en las exportaciones de cafés con valores agregados (especiales, procesados, industrializados entre otros).  Los cafés especiales representaron en 2011 el 34% del total exportado por el país, mientras que en el 2000 los cafés especiales solo representaban el 9% del total exportado.

 

 Entre los años 2009-2011 el país dejo de producir casi 10 millones de sacos de café lo que equivale a decir que se perdió la producción de un cosecha completa. Parte de la caída en la producción se debe a la renovación de cafetales como se explicó antes y donde cabe recordar que entre 2008-2011 se han renovado 410.000 hectáreas y solo en 2011 las hectáreas renovadas fueron 117.000.

 

Otro de los factores que ha afectado la producción cafetera es la ola invernal de los últimos años que afecto la “Traviesa” históricamente la traviesa representaba el 30% de la producción anual y en la actualidad sólo llega al 10%.

 

Un ejemplo de impacto de la temporada invernal en la producción de café se evidencia en el departamento de Risaralda en el cual el 50% de sus cafetales son variedad caturro los cuales son más susceptibles a la roya en las épocas de invierno.  Y es así como en 2011 la producción de café del depto. fue de solo 3.933.399 arrobas (una arroba equivale a 11.5 kilos)  frente a los 5.767.303 arrobas del 2010.

 

Pero más allá y las cifras que se puedan citar sobre el café es fundamental recordar que el crecimiento del país durante gran parte del siglo XX estuvo ligado al desarrollo de la caficultura, en torno a las trochas que hacían los arrieros para sacar las cargas de café a las ciudades se generó el comercio y luego esas mismas trochas se convirtieron en las carreteras que recorren el país.

 

En torno al café se dio el desarrollo de diversas regiones del país como fue el caso de Antioquia en donde las industrias locales, que luego hicieron al departamento el polo industrial del país, se crearon en torno y o para suplir las necesidades de las personas que se intervenían en el ciclo del café (confección, alimentos, construcción entre muchas otras). Situación similar a la de Antioquia se vivió en casi todas las regiones del país las cuales de forma directa o indirecta se beneficiaron de los frutos de la actividad económica cafetera.

Por la realidad es que en los últimos 100 años ninguna actividad económica legal o ilegal realizada en el país puede decir que no se benefició del café; ya que los excedentes que obtenían los cafeteros los usaban para diversificar en otros negocios a lo ancho y largo del territorio nacional.  A la vez que las regalías obtenidas por las exportaciones y los impuestos pagados eran usados por el gobierno para crear carreteras, hospitales, escuelas y todo aquello que permitiera.

 

Pero tampoco debemos desconocer que tanto los cafeteros como el estado dejaron que el sector se estancará, no evolucionará a tiempo en nuevas variedades más resistentes a las diferentes plagas, no se vio a tiempo la necesidad de  cultivar cafés Premium  y se pensó que con producir en  volumen  bastaría.

Al final de todo se llegó a la situación que ya todos conocen y que el gobierno está “solucionando” de la mejor forma que sabe, dando subsidios que solo serán pañitos de agua pero nunca serán la solución para un sector como al igual que todos los demás sectores de la economía se tiene que reinventar e innovar para poder ser competitivo en el mundo cada vez más globalizado que vivimos.

 

Alexander Asprilla Dediego

@alasde

 


Buscar